Development action with informed and engaged societies
After nearly 28 years, The Communication Initiative (The CI) Global is entering a new chapter. Following a period of transition, the global website has been transferred to the University of the Witwatersrand (Wits) in South Africa, where it will be administered by the Social and Behaviour Change Communication Division. Wits' commitment to social change and justice makes it a trusted steward for The CI's legacy and future.
 
Co-founder Victoria Martin is pleased to see this work continue under Wits' leadership. Victoria knows that co-founder Warren Feek (1953–2024) would have felt deep pride in The CI Global's Africa-led direction.
 
We honour the team and partners who sustained The CI for decades. Meanwhile, La Iniciativa de Comunicación (CILA) continues independently at cila.comminitcila.com and is linked with The CI Global site.
Time to read
3 minutes
Read so far

El Coronavirus y los retos para el trabajo de las mujeres en América Latina

0 comments
Affiliation

Por Diana Gutiérrez, Guillermina Martin y Hugo Ñopo

Diana Gutiérrez es Gerente del Programa Global de Empresas por la Igualdad de Género del PNUD, Guillermina Martin es Especialista de Género del Hub Regional del PNUD para América Latina y el Caribe y Hugo Ñopo es investigador principal del Grupo de Análisis para el Desarrollo – GRADE.

Date
Summary

Esta publicación hace parte de COVID-19 Serie de Documentos de Política Pública. Propuestas de soluciones para la crisis, publicada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo - PNUD, con el objetivo de promover una reflexión colectiva sobre la respuesta a la crisis de salud del COVID-19 y sus efectos económicos y sociales en las sociedades latinoamericanas.

El documento se centra en las dimensiones laborales de la pandemia del COVID-19, que ha producido múltiples impactos en el modo de vida de las personas, en aspectos como sus ingresos, acumulación de capital humano, patrones de consumo, estilo de vida, salud mental y bienestar emocional. 

Presenta estimaciones de los impactos inmediatos de la pandemia en empleo y salarios, con base en las encuestas de hogares del período 2018-2019, en 16 países de la región. 

De acuerdo con el documento, las mujeres en situación de pobreza, jóvenes, jefas de hogar con menores a cargo y las que viven en zonas rurales enfrentan choques con impactos más fuertes que los de sus pares hombres, tanto en empleo, como en ingresos laborales. 

A esto se suman las barreras que ellas enfrentaban ya en los hogares y en el mercado laboral. Los indicadores del empleo femenino muestran mayor vulnerabilidad que el masculino incluso antes de la pandemia: mayor informalidad, mayor incidencia del trabajo a tiempo parcial, menores salarios, menor protección social y mayor volatilidad frente a fluctuaciones en la economía. 

El documento Incluye también, un conjunto de opciones de política orientadas a integrar el enfoque de género en todo el ciclo de la respuesta socioeconómica frente a la pandemia y en la post-pandemia, que podría aliviar y generar condiciones para la resiliencia y la recuperación económica de las mujeres en América Latina y el Caribe. 

Finaliza con una serie de retos en tres grandes grupos, según el ámbito en el que operan: (i) en los hogares (ii) entre la casa, el estudio y el trabajo y (iii) en el trabajo. Veamo ejemplos:

En los hogares

  • Promover programas de transferencias monetarias (PTM) y políticas de protección social para garantizar la disponibilidad de ingresos de los hogares. Es importante asegurar la inclusión de las mujeres más vulnerables, promover otros programas complementarios para qu generen ingresos y promover la participación de las organizaciones de mujeres en estas decisiones.
  • Promover la corresponsabilidad de los cuidados y la redistribución de roles en casa con miras a conseguir un balance más equitativo de las responsabilidades domésticas. Esta es una práctica enraizada en las costumbres, normas sociales y patrones patriarcales de Latinoamérica. Esta podría ser una oportunidad de cambiar. Un trabajo e comunicación y educación podría ser muy útil.
  • Dotar a los hogares de herramientas sanitarias para enfrentar de manera más segura las tareas del cuidado, es decir, el equipamiento básico de salud y limpieza para tratar a las personas en casa, especialmente a las enfermas, y con ello prevenir el contagio para mujeres que se involucran más en trabajo de cuidado durante la crisis.
  • Asegurar acceso a servicios básicos esenciales, especialmente para las mujeres, y particularmente a aquellas en mayor situación de vulnerabilidad. Eso hace referencia a servicios básicos como agua potable, energía y gas, pero también, al reparto a domicilio de productos alimentarios, al acceso a internet y a la atención pre y postnatal, el suministro de productos menstruales y anticonceptivos. 
  • Proteger a las mujeres, niñas y niños y otros grupos de alto riesgo de exposición a la violencia doméstica y de pareja.
  • Hacer de la protección de las mujeres, adolescentes y niñas una tarea de todas y todos.
  • Promover la integración de los hogares en sus comunidades, pero siempre observando los protocolos de salud y seguridad
  • Hacer visible lo invisible, con evidencia objetiva y verificable.  En la medida que el trabajo doméstico es invisible, es necesario que los sistemas estadísticos nacionales continúen con el aporte de hacerlo visible. 
  • Cuantificar e integrar el valor y dimensión de la economía del cuidado en las cuentas nacionales. La pandemia genera un escenario en el que ahora que estamos en casa, mujeres y hombres sienten la carga del trabajo doméstico no remunerado. Esto genera una oportunidad para abrir el diálogo con los institutos de estadística y los ministerios de producción y economía, para la cuantificación, reva- lorización e integración de su valor en las cuentas nacionales. 

Entre la casa, el estudio y el trabajo 

  • Un transporte público confiable y seguro en las ciudades, que transporte a las personas pero no al virus.
  • Una red de transporte que permita integrar mejor todos los territorios. No basta con la mejora del transporte en las ciudades, hay que mejorar también la integración con los territorios circunvecinos.
  • Fortalecer los servicios de cuidado, tanto para niños y niñas, como para adultos y personas con capacidades especiales. 
  • Avanzar en la reapertura del sistema educativo y sus centros formativos para preservar y fortalecer el capital humano que se requiere hoy y el del futuro

En el trabajo

  • Promover que las políticas de empleo para el sector formal se extiendan a los y las trabajadores informales en general y a las trabajadoras domésticas remuneradas en particular
  • Asegurar la inclusión de mujeres en las políticas para la reactivación del empleo con el objetivo último de en- frentar la crisis sin dejar a nadie atrás.
  • Proteger a las personas, sus ingresos y su puesto de trabajo, independiente de la modalidad contractual de la fuerza de trabajo.
Source